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lunes, 15 de octubre de 2012

Libros del MIL


Ale, ya está bien de tanto Chris Marker, que algunos lo vais a aborrecer. Es broma. A Marker se le tiene que querer. 

Tengo un montaña de libros que me voy llevando de un lado a otro de mi casa y que no sé dónde poner. No los puedo colocar en ninguna estantería porque todavía tengo que hacer algo con ellos, aunque todavía no sé muy bien qué. ¿Hablar de ellos en Nueva Gomorra? ¿Hablar de ellos en La Banda de los 4? ¿Hablar de ellos aquí? ¿Acaso pasarlos por la trituradora del curro?

Bueno, la montaña empieza con un libro bastante raro de Antonio Orihuela. Luego hay un par de ensayos de actualidad política sobre el 15M y los novísimos movimientos sociales, un libro de Cicerón, otro de Orwell y una colección de artículos de J.M. Coetzee. Sí, todo bastante ecléctico.

Y arriba del todo, el libro que hoy nos interesa: El MIL de Puig Antich y los GARI, de Telesforo Tajuelo. Me lo pillé en un expurgo de la Biblioteca Pública Provincial de Jaén y lo leí hace bastante tiempo. Lo tengo muy subrayado. Es un Ruedo Ibérico y debería haberlo cuidado un poco más, pero me cuesta resistirme a utilizar el lápiz en los libros de historia, política o antropología social. 

Este es el segundo libro que leo sobre el MIL. El otro fue El MIL: una historia política, de Sergi Rosés, que me gustó bastante más que el de Tajuelo. En aquel se pasaba de puntillas por encima del caso de Puig Antich, que a mí por lo menos me interesa poco. Entre otras cosas, porque lo que me interesa de verdad es la historia de la corriente autónoma en los años setenta.

Me resulta curioso, por ejemplo, que hoy en día se pretenda recuperar la memoria del MIL desde distintos frentes. Eso es lo que pasa con todos los grupos que bebieron de autonomía obrera. Desde luego, yo no voy a ser de los que digan que el MIL era un grupo anarquista. Desde luego que no. Ellos mismos se disolvieron sin adscribirse a ningún ideario concreto. Pero sus lecturas no fueron libertarias. Excepto la obra del imprescindible Camilo Berneri, ellos se dedicaron a leer, estudiar y operativizar los textos de marxistas heterodoxos -consejistas y antivanguardistas todos- como Ciliga o Pannenkoek, el astrónomo holandés que lideró el ala izquierdista del movimiento comunista holandés. Autores que leyeron con pasión y que procuraron poner en circulación gracias a la puesta en marcha de una editorial clandestina que se financiaba con el dinero recaudado en los atracos a bancos y cajas de ahorro.

 Anton Pannenkoek

De todas formas, para conocer en profundidad al MIL y opinar por uno mismo, lo mejor es leer su propia producción teórica, que afortunadamente es accesible a través del Archivo digital de la autonomía obrera, que resulta imprescindible para investigar sobre este tema. Algo que os invitamos a hacer. 

sábado, 1 de octubre de 2011

Historia natural de la urbanización, de Lewis Mumford


La ciudad se ha convertido para muchos de nosotros en un ecosistema. Sin alejarnos de la idea de los hábitats que crean las hormigas o las abejas, la relación entre las colmenas humanas y el entorno natural o “no urbanizado” ha cambiado a lo largo de la historia tendiendo a un desequilibrio muy grave. Si bien es cierto que el tamaño de las ciudades no ha crecido con esa idea progresiva sino que ha habido contracciones y expansiones a lo largo de la historia, si ha aumentado de manera exponencial el grado en el que las ciudades esquilman la tierra y las contradicciones humanas derivadas de la compatibilización entre industria y hábitat. La ciudad es un símbolo en sí mismo, es la civilización frente a lo peligroso del exterior. Una ciudad amurallada no es sólo una defensa frente al ataque enemigo, sino también es un mensaje que marca el limes entre lo ordenado para el hombre, así como un sistema de control político y propaganda análogo a la moneda. Este equilibrio entre ciudad y naturaleza es lo que analiza Mumford en Historia Natural de la Urbanización.

El asentamiento humano en comunidad viene acompañado de la tecnología. Desde el Neolítico (el Mesolítico para algunas zonas de la zona occidental de lo que después será Mesopotamia) el ser humano se hace sedentario y busca una cooperación mayor creando el poblado, una forma ancestral de ciudad. Pero antes que los poblados, podríamos tener en cuenta la costumbre de recurrir a las cavernas para asambleas y reuniones colectivas para la celebración de ceremonias mágicas y que nos deben parecer muy lejanas.

Según Mumford, este primer período cooperativista no presenta propiedad privada, sin embargo, el excedente y la especialización del trabajo lleva al surgimiento de la ciudad. Desde un primer momento podríamos decir que el ser humano otorgaba una contraprestación a la tierra en forma de desechos, tanto propios como consumidos, que fertilizaban el suelo, pero las distancias entre los contactos crecen. Unido a lo anterior, la aparición, de la metalurgia además de crear nuevos intereses en ciertos grupos dentro de las comunidades cuya consecuencia es la propiedad privada y la violencia favorece que la ciudad crezca mediante el drenaje de sur recursos y la mano de obra desde el campo sin que se le devolviera ninguna riqueza equivalente a la tomada. Las ciudades en su interior guardan también espacios agrarios por razones utilitarias, por ejemplo, para abastecerse en caso de asedio. Sin embargo, estos espacios se van a ir reduciendo paulatinamente. Todavía en el Renacimiento los encontramos, por la razón anteriormente mencionada y también por el retroceso urbano que se experimenta durante el Medievo.

Hasta la llegada de la Revolución Industrial en el siglo XIX, Mumford demuestra que, a excepción de algunas ciudades como Roma, la mayoría de poblaciones se han abastecido de su entorno inmediato hasta el siglo XIX. La Revolución Industrial cambia el paisaje, el aumento demográfico mundial que se ha ido acumulando a lo largo de los siglos se concentra en las ciudades y a partir del siglo XVII ya tenemos poblaciones de más de 100.000 habitantes. El paso de la “Edad de las Herramientas” a la “Edad de las Máquinas”, es el fin de los límites productivos y demográficos (mayor rapidez en los transportes, mayor potencia en los agentes de fuerza… pero también, mejora en la alimentación o la inutilidad de los recintos amurallados). A partir de ahí comienza el proceso imparable de expansión a las periferias y la aglomeración suburbana, la despoblación del centro, el derroche en el consumo de energía y productos, el abandono del sector primario, la polución…

En definitiva, con todo esto puesto encima de la mesa, Mumford hace un análisis muy completo, sin necesidad de muchos datos y estadísticas, tan sólo las necesarias para que sea una lectura amena. Es un texto de mediados del siglo XX, no es el escrito de un visionario, sino de un moderno. Aún reconociendo que soy un urbanita, este libro te coloca en deuda con la naturaleza y te hace plantearte si realmente como seres humanos es necesaria la ciudad, en el sentido filosófico del término.

- Una colaboración de Sergio Ramiro Ramírez (Licenciado en Historia del Arte, trabaja especialmente la relación entre poder y mecenazgo durante la Edad Moderna) para tr(a)nshistoria - historia disidente y periférica.

lunes, 23 de mayo de 2011

The Spanish Revolution (75 aniversario)


Hace 75 años, tirados en la calle contra el levantamiento de los militares sublevados contra la II República, los trabajadores y trabajadoras del Estado español iniciaron un proceso revolucionario que, contra viento y marea, fue capaz de cambiar de cabo a rabo las bases económicas, políticas y culturales sobre las que se levantaba la sociedad de la época. En las provincias donde se logró frenar el golpe de Estado, especialmente en Cataluña, el proceso revolucionario conllevó la ocupación y autogestión de miles de fábricas, talleres, campos, etc. Los aparatos de poder político ligados al Estado fueron desbordados por las asambleas y organismos de gestión de los sindicatos. La CNT, cuya militancia (la más numerosa entre las organizaciones obreras del Estado) venía preparándose para el momento durante años, trabajó para que la revolución social estuviera en la base del espíritu combativo de los obreros desplazados a los frentes, pues solo un proyecto societario radicalmente enfrentado al liberal-burgués representado por el republicanismo podría mantener el ánimo de un pueblo que aspiraba a ganar la guerra para ganar la revolución social. Un proyecto de autogestión económica y política que se desenvolvió en un contexto evidentemente hostil, pues a los condicionantes impuestos por la coyuntura de la guerra (esfuerzo bélico, sangría de recursos humanos, bombardeos, quintacolumnismo, etc.) se le sumó la oposición más que manifiesta a dicho proyecto revolucionario de todos los sectores políticos del bando republicano (excepto el POUM, cuyos militantes sufrieron el mayor proceso represivo llevado por el estalinismo fuera de las fronteras de la Unión Soviética).

Poco sabe la mayoría de la gente de esa revolución... Los cuarenta años de dictadura, la pérdida de peso político del movimiento libertario en el Estado español y el desembarco en las cátedras de Historia de las universidades de la historiografía marxista (que bien se ha encargado de borrar la memoria de esta Revolución sin líderes ni vanguardias) lograron que la Revolución española, estudiada en medio mundo como paradigma del modelo social del anarquismo, haya desaparecido de la memoria colectiva de la ciudadanía.

Aquí estamos nosotros para recordarlo.

lunes, 18 de abril de 2011

Europa, ese tablero de ajedrez convertido en Monopoly


No, definitivamente no tengo ni la más remota idea de dónde saqué esta imagen. Recuerdo que era de un blog de historia militar, pero no estoy seguro. Creo que aparecía en una revista alemana del periodo de entreguerras (1919-1939), aunque tampoco puedo asegurarlo. De todas formas, me interesa hablar de ese mapa, sí, porque muestra las dimensiones de los ejércitos de las naciones europeas en un momento en el que todo podía estallar por los aires...

Efectivamente, el 1 de septiembre de 1939, apenas medio año después de que acabara la Guerra Civil, las divisiones alemanas penetraron a todo tren en Polonía. 1 de septiembre de 1939: la camarilla nazi decidió prenderle fuego al mundo. A partir de ese día los soldaditos del mapa que tenéis arriba empezaron a moverse. El muñecote francés se las comió todas, los rusos, haciendo de las suyas en el este de Polonia, recularon noqueados arrasándolo todo (táctica de tierra quemada). Los británicos se emplearon a fondo en el aire y en el mar. Los italianos, crecidos como nadie, se llevaron tantos palos como en España, donde quedaron como unos mierdas. En fin, un baile de movimientos tras el que pronto empezaron a morir miles de personas, la mayoría inocentes.

Fuego, destrucción, intolerancia, nacionalismo, muerte. Al fin y al cabo, la vieja historia de la más que vieja Europa. Pero quién iba a decir que en esta tierra de locos íbamos a vivir más de cincuenta años de paz... Yo no lo sé. Tuvieron los capitalistas y mercaderes que olvidarse de las tierras de fortuna para hacerlo posible. Hubieron de sentarse sobre la misma mesa los que siempre tuvieron la sartén por el mango para inventar la fórmula que les hiciese maximizar beneficios sin belicismos de por medio. Paz, sí, pero a costa de qué, sin duda alguna de una mutación de la guerra contra el pobre. Ahora, toda vez que el escenario soviético se ha venido abajo, las burguesías occidentales saben que no hace falta convidar a los de abajo para que no se insubordinen. Si ya no hay revolución a que aspirar, si ya no hay enemigo detrás de esa línea roja, la cosa es más fácil. El neoliberalismo, que duda cabe, se planteaba como un jugoso futurible para todos aquellos que se repartieron el pastel de acero y carbón.

domingo, 27 de febrero de 2011

Arte y música degenerados


Los nazis iban a por todas. Y a por todos también. 1933 será recordado como el año en el que comenzó la mayor persecución del siglo XX. Estamos en Alemania. Casi nadie se escapaba. La propaganda del Partido Nazi ponía en el punto de mira a todos aquellos que pudieran suponer un obstáculo para los planes totalitarios del fascismo alemán. Comunistas, anarquistas, socialdemócratas... Judíos, negros, gitanos... Y también artistas y músicos.

Arte degenerado, así es como los jerarcas del nazismo llamaron a la producción cultural de los expresionistas. Tristemente famosa fue la exposición en la que mostraron el trabajo de un buen número de artistas de vanguardia. Pintores, escultores, arquitectos que fueron defenestrados sin remedio, algunos perseguidos hasta la muerte. Totalistarismo contra la expresión artística, pero también contra el arte como motor de cambio. Fueron los nazis los que le dieron el tiro en la nuca a la Bauhaus.


Arte degenerado y música degenerada. En el contexto de los años treinta, miles de jóvenes alemanes empezaron a amar el jazz, esa música que los nazis consideraron maldita, propia de salvajes, enemiga del espíritu sublime de los arios. Cientos de "chicos swing" fueron internados en campos de concentración. Las salas de baile fueron cerradas y los músicos de jazz tuvieron que exiliarse. Alemania, hasta entonces un país que había ayudado a la penetración de la música negra en Europa, se blindó contra la entrada de discos de jazz. Este último proceso persecutorio lo podemos reconstruir a través de la película Los rebeldes del swing.

martes, 8 de febrero de 2011

El ojo de la guerra: visiones de clase

Juan de Urbieta, soldado de Carlos V, detiene a Francisco I, rey de Francia, en la batalla de Pavía

En el siglo XIX -el siglo de la ciencia- la teorética socialdarwinista y el complejo de inferioridad de las ciencias sociales con respecto a las ciencias de la vida hizo que todo el pensamiento académico considerase la guerra entre humanos como un episodio connatural al hombre. En ese sentido, los científicos entendieron que la biogenética del homo sapiens sapiens le condenaba, ya desde un primer momento (cuando su organización social se basaba en la banda de afines), a tener que guerrear, por ejemplo, por el control de un territorio. Esta teoría, como sabemos, llevaba implícito un trasunto que no serviría sino para justificar el ejercicio imperialista de conquista del espacio vital de un pueblo (clásico de ese período de amanecer industrial).

En oposición a estas teorías sustancialistas y biogénicas se construye, ya en el siglo XX, la teoría sociohistórica del arqueólogo marxiano Gordon Childe, que articula su tesis sobre el origen de la guerra y los ejércitos sobre los ejes del crecimiento demográfico, la consolidación del regadío, el aumento del excedente, la aparición de la propiedad privada, el Estado y los ejércitos. Esta teoría, aceptada a grandes rasgos por los teóricos del ámbito libertario, se ve implementada y refutada a su vez por los anarcoprimitivistas que, más allá de lo anterior, atribuyen las actitudes belicistas no ya a la consolidación del aparato estatal-militar sino al anterior proceso de domesticación y sedentarización de algunos pueblos (por tanto, para ellos -los anarcoprimitivistas- las poblaciones cazadoras-recolectoras, que no recorrieron el itinerario anterior, serían pacíficas en esencia).

La guerra hasta el siglo XX: una aproximación a través del estudio de las clases

Durante la Edad Antigua, la guerra, como sabemos, se hizo presente con toda su virulencia en el día a día de la historia de los pueblos de todo el mundo. Numerosas naciones e imperios de la antigüedad se dotaron de un aparato militar construido sobre la base de los reclutamientos forzosos, los voluntarios profesionales y los primeros cuerpos de mercenarios de fortuna. Si bien es cierto que la base social de las tropas, como no podía ser de otra manera, estaba compuesta por el pueblo llano, en la cúspide militar se encontraban individualidades pertenecientes a la nobleza o la realeza. El mismo concepto griego de aristoi, del que proviene aristocracia (recordemos, el gobierno de los mejores etimológicamente hablando), implica una especial aptitud para la guerra y un espíritu, digámoslo así, predispuesto para la lucha. En ese sentido, la educación militar de aristócratas y nobles será uno de los ejes de la infancia de los mismos. Es por ello que ya desde temprano se establece una ligazón para ellos casi mística entre nobleza y guerra que queda certificada en crónicas y leyendas como la Iliada o la Odisea, donde son ellos, los aristoi (etimológimente los mejores), los protagonistas de una historia donde la muerte en combate es considerada connatural a la existencia del noble.

Esta mística, a su vez, es heredada por la nobleza y la realeza medieval y queda plasmada, como sabemos, en la historia del arte a través de la potente iconografía de guerra bajo la cual son representados habitualmente emperadores, reyes y nobles, para los que, en última instancia, la guerra es su oficio de sangre. Por ello, y más allá de generalizaciones, no era inusual que reyes y nobles se dejaran la vida o fueran apresados en el campo de batalla.

Sin embargo, el triunfo del liberalismo y la llegada al poder de la burguesía implica un cambio considerable en la relación de la clase gobernante con la guerra y el ejército. La burguesía, ajena a la tradición belicista de la nobleza, aparta del campo de batalla a sus miembros y deja que la carne de cañón proletaria inunde los campos de batalla sin el acompañamiento de los hombres de poder del Estado. Retratos de gabinete, placenteramente perfectos, y sistemas de contribución diferenciados (los burgueses aportan dinero a los ejércitos mientras los pobres aportan vidas), sustituyen con el tiempo a la iconografía guerrera y la ideología de clase que asociaba el uso de las armas al hecho de ser noble.

La clase cobarde engrasa la maquinaria: el nacionalismo contra la clase obrera

Recluida la burguesía en sus salones de té, la maquinaria belicista necesita engrasarse con una ideología que, por un lado, sirva de soporte al proyecto imperialista connatural al desarrollo de la revolución industrial (necesitada de nuevos mercados y materias primas) y, por otro, frene el imparable avance de un movimiento que podría arrasarlo todo: el internacionalismo obrero.

La trampa nacionalista, tendida con maestría por los artesanos del poder mediático y sentimental de los gobiernos, se anticipa al definitivo estallido de la lucha apátrida y ofreciéndole bocado a la socialdemocracia, por entonces entregada a los brazos de la pequeña burguesía, permite que la hermandad obrera por encima de fronteras y banderas (a la que sólo apelan los anarquistas) se rompa en mil pedazos y facilite la derrota, en muchos sentidos, de una clase trabajadora entregada a una lucha que no es la suya. Como advertían los teóricos fascistas, la guerra de guerras -guerra de clases versus guerra de razas- la acabaría ganando esta última, y en esas andamos...

La paz como meta: en guerra contra la violencia del sistema

Más allá de la mística de la violencia, que tiene mucho que ver con la construcción de legitimidades que apestan en más de un sentido a vanguardismo y diferenciación (como veíamos antes en el que caso de la nobleza), los anarquismos han de preguntarse desde la sinceridad de sus diversidades hasta qué punto es posible una solución pacífica al problema de la violencia, la guerra y los ejércitos... Sin entrar en discursos manidos o insípidos por su falta de seriedad, sería conveniente que el movimiento anticapitalista empezara a pensar de una vez por todas en la mejor forma de reeditar ese movimiento terrorífico para el orden de la injusticia que fue el internacionalismo. Bajo nuestro punto de vista, la guerra a la guerra (que es el sistema) pasa por una actualización de aquellos presupuestos que nos hicieron amenazantes: la lucha contra el Estado y el capitalismo y la construcción de nuevas solidaridades capaces de unir a los de abajo independientemente de cual sea nuestra patria, idioma o color de piel.

- Este artículo lo publiqué en el número 243 de la publicación libertaria Tierra y Libertad, vocera de la FAI. Ahora lo publico aquí con ligeras modificaciones.

sábado, 6 de febrero de 2010

¿Qué significa esto?


Algunos antropólogos hablan de hecho social total cuando a través del estudio de un determinado rito o una institución particular, nos podemos hacer una idea global de la sociedad a la que pertenece, por ejempo, dicha institución (pienso en el kula polinesio, el potlach americano o las peleas de gallos balinesas). En cierto sentido, en el sentido del mito o del símbolo, podemos tomar ciertas imágenes o hechos históricos y a partir de ahí desgajar la naranja histórica que centraliza dicha imagen. A eso vamos, aunque no es lo mismo.

Si me vuelvo un historiador malo, etnocéntrico, diré que la historia del mundo ha sido la historia de Europa. Si juego a ser más malo todavía, diré que la historia de Europa es la historia de las relaciones franco-alemanas. Es ahí donde quería llegar... Porque por este camino podemos hacernos una idea de lo que significa este vídeo y esta imagen: la de los nazis pasando junto al Arco del Triunfo en París, la de los nazis desfilando por los Campos Elíseos (esas avenidas adoquinadas donde los ciclistas del tour dan vueltas y vueltas antes de finiquitar el asunto). Porque imaginad que tuvieron que sentir los franchutes que vieron entrar en París a miles de alemanes en fila de a diez, entre himnos de victoria y banderas con la esvástica desplegadas al aire... Imaginadlo por un momento; y pensad que alemanes y franceses habían luchado sin cesar durante, como poco, 70 años. 1) 1870, Guerra Franco-Prusiana: humillación francesa, Guillermo se corona kaiser de Alemania en el Palacio de Versalles, Francia pierde todo el carbón de las regiones de Alsacia y Lorena, Alemania se convierte en la primera potencia continental; 2) 1914, I Guerra Mundial: humillación alemana, Francia recupera Alsacia y Lorena, se persigue el aprendizaje del alemán en esas regiones y se exigen unas indemnizaciones multimillonarias que Alemania, en bancarrota y humillada, no puede pagar; 3) 1940, II Guerra Mundial: humillación francesa, los nazis entran en París sin despeinarse, se sientan con sus botas bien lustrosas en los cafés parisinos, se adueñan de las calles y piropean a las mujeres; 4) 1945, finaliza la II Guerra Mundial: humillación alemana, el destrozado ejército francés, hecho jirones y lleno de izquierdistas españoles, entra en Berlín (al otro lado de la ciudad, los tanques soviéticos).

Una historia que dicen los libros de texto que la Unión Europea, que nació de la CECA -la Comunidad Económica del Carbón y el Acero (una comunidad que permitió a los alemanes y franceses explotar en común los recurso de las zonas fronterizas por la cuales alemanes y franceses se habían peleado durante cientos de años)-, se ha encargado de clausurar. Pero... ¿Definitivamente? El paso de la oca no lo olvidará ni yo.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Conflictividad social durante la II República


La II República tuvo una corta y agitada vida. La mayoría de los trabajadores vieron en este régimen liberal la oportunidad de ver colmadas sus ansias de mayor libertad política y esperaban una sustancial mejora de su nivel de vida. El contexto internacional no ayudaba (la crisis económica se extendía por todo el mundo) y los sectores conservadores y reaccionarios de la sociedad española se movilizaron ya desde muy pronto para destruir el nuevo régimen (la fuega de capitales fue imparable y los complots antirrepublicanos se orquestaban desde la Italia fascista). En el vídeo que hemos colgado se hace un repaso al mapa de la conflictividad social de 1931 a 1936. El movimento anarquista, encindido entre la corriente posibilista de Pestaña y el sector revolucionario de la FAI, crecía a nivel numérico y en extensión y buena parte de los sectores izquierdistas del PSOE y la UGT apostaron por la confrontación y aliancismo de clase contra los sectores del poder fáctico que aplastaron la insurrección de Asturias y preparaban el advenimiento de un régimen totalitario de carácter conservador que solo pudo ver la luz tras la Guerra Civil. Más allá de este mapa, hay que pensar en la vida cotidiana de las urbes (con los pistoleros de la Falange en la calle y los sindicatos obreros armándose "para lo que va a pasar") y el campo (ocupaciones de tierra, patronos financiando esquiroles y matones, paro y hambre en muchas zonas latifundistas); solo así podremos completar el mapa de la conflictividad social durante la II República.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Más del XVII: la división religiosa de Europa

En el siglo XVI el tronco común del crsitianismo se hace pedazos a partir de la reforma luterana, pero será durante el siglo XVII cuando las disputas político-religiosas alcancen su punto álgido. Durante buena parte de este siglo, las guerras de religión en Francia (entre hugonotes, que era como se conocía a los calvinistas en ese país, y católicos) debilitan políticamente al país. En Inglaterra, el ascenso del calvinismo y la consolidación del anglicanismo conseguirán que el catolicismo en Gran Bretaña sea minoritario. Como se ve en el vídeo, el oriente europeo sigue bajo dominio ortodoxo, pero el expansionismo islámico lleva su religión hasta Bulgaria y Bosnia. Por otro lado, las minorías anabaptistas van siendo rechazadas por toda Europa, decidiendo muchos de estos anabaptistas cruzar el océano y establecerse en lo que luego serían los Estados Unidos de América. Clave por tanto la centuria de 1600 para entender la división religiosa en Europa y las cuestiones político-identitarias ligadas a esa división.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Primer acercamiento al XVII español

El XVII español. Decandencia, desastre, oscuridad y muerte... Los profesores pegando el panfletazo de que España, el Imperio, se vino abajo por la mala gestión de los hombres de poder. La gran historia de las hegemonías en el centro del discurso... ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo la historia como historia nacional? La incapacidad de hacer un repaso histórico que transversalice los distintos campos y salte las barreras de la historia política nacional, que es la que lo hegemoniza todo. El XVII español y el esplendor barroco. Velázquez, Zurbarán, Lope, Quevedo y todos los demás. La gente en los teatros y en las plazas mayores, qué espectáculo, la fertilidad de la decadencia moral de la que hablaban los contrarreformistas, más pesados que nadie. El XVII y San Ignacio, los jesuitas y su historia negra subterránea. Un siglo interesante, sin duda. Mucho nos queda por aprender.

miércoles, 21 de octubre de 2009

La Guerra Civil Española (el desarrollo militar)

A menudo una imagen vale más que mil palabras. En esta ocasión, lo que utilizamos para refrescar vuestra memoria es un pequeño vídeo donde se explica el desarrollo de la guerra civil española en su plano estrictamente militar. Tendríamos que acompañar este vídeo de muchos más para completar la imagen global de la guerra civil española, pero nos parece interesante empezar en este caso por la historia militar, que, reconozcámoslo, es para los que nos acercamos a la guerra civil desde el ámbito de la nostalgia revolucionaria, nuestro punto más débil. De todas formas, es impresionante pensar como aquellos miles de trabajadores armados pudieron ofrecer resistencia ante un ejército sublevado casi en su totalidad durante tres años. Tenemos que complejizar, claro, pero de momento nos quedamos aquí. Espero que os guste o que, por lo menos, os aclare ciertas dudas que podáis tener. Pronto colgaremos otro vídeo sobre la conflictividad social durante la II República.

lunes, 5 de octubre de 2009

Aproximación al anarquismo en Euskadi (1870-1936)


En el link que señalamos, podréis ver al completo el interesante documental que sobre el anarquismo en Euskadi ha realizado Jon González. Es un interesante documento que ayuda a entender como el anarquismo se consolidó a finales del siglo XIX como una opción dentro del panorama político del movimiento obrero vasco. Una opción, en Euskadi sí, eminentemente minoritaria si la comparamos con el peso del movimento marxista, tanto en el plano político (PSOE) como sindical (UGT). También interesante porque en este documental se repasan acontecimientos como la Guerra Civil en el País Vasco y el papel de las organizaciones obreras y anarquistas herederas de la I Internacional en Euskadi. No os lo perdáis.

http://roiginegre-videos.blogspot.com/2009/08/aproximacion-al-anarquismo-en-euskadi.html

viernes, 25 de septiembre de 2009

Alemania (1918-1939), la cuna del terror



Es difícil imaginar la Alemanía de entreguerras. En 1918 el país había salido derrotado en la I Guerra Mundial, el gran salto adelante de los nacionalistas prusianos. Tiro por la culata. En 1918 le revolución de los consejos, liderada por los espartaquistas y secundada por todos los sectores revolucionarios a la izquierda de la socialdemocracia, es aplastada por el estado (con la inestimable colaboración del Partido Socialdemócrata Alemán). Doble derrota. Derrota nacional. Derrota de clase. Un país de resentidos. Pobreza, humillación y revanchismo. El partido nazi subiendo como la espuma. Su política de paramilitarización de las calles. Convenciendo a los obreros de que el problema de todos los males de Alemania estaba en los judíos y en los comunistas. Los comunistas... Los comunistas alemanes con fuerza en muchas ciudades alemanas, aliados y enfrentados a los socialdemócratas de izquierda, los independientes, escindidos de ese gran partido de estado que por entonces ya era el SPD (con sus carteles antitotalitarios y su discuro demócrata pequeñoburgués). Alemania de entreguerras... Cristales rotos, barrios rojos y peleas en las calles. Bolcheviques y camisas pardas partiéndose la cara todos los días en la calle. Y en la sombra, un grupo de tarados planeando la revancha. Seis millones de judíos muertos, medio millón de gitanos, todo un país entregado a la locura del empoderamiento racial... La peste nazi. El horror real.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Hitos históricos, una puerta a la simplificación

Todos os acordaréis de que la historia que nos han enseñado en el colegio y en el instituto (también en la universidad) estaba fragmentada en prehistoria, historia antigua, media, moderna, contemporánea... Para dividir las edades de la historia se utilizaba la fecha de eventos como la toma de Constantinopla por los turcos, el triunfo de la Revolución francesa o la caída del Imperio romano... Sin que nos demos cuenta, esa manera de estructurar el estudio de la historia nos fija a la idea de que hay hechos, digámosolo así, capitales en la evolución histórica, a través de los cuales se puede explicar buena parte del proceso histórico. No sabemos hasta cuando durará eso que se ha dado en llamar historia contemporánea, pero ya hay apuestas... Después de que los cánticos de los abolicionistas de la historia, con Francis Fujiyama a la cabeza, se hayan hundido en el vacío ante el incontestable fracaso del sistema capitalista, nos queda por saber donde pondrán la atención los simplificadores de la historia, cuál será para ellos la puerta que permite la entrada en una nueva edad, que ya no es la contemporánea, sino la...

martes, 8 de septiembre de 2009

El chino que le plantó cara a los tanques

El 5 de junio de 1989, un día después de que los estudiantes y trabajadores en lucha que llenaban la plaza de Tiannamen, este chino, del que nada cierto se ha vuelto a saber y que la foto no nos deja ver la presumible cara de acojone que debe tener, se sitúa y crea una imagen antimilitarista que será premio word press del mismo año. Con la purga postrevolucionaria se perdió la pista de este anónimo surgiendo numerosas leyendas en torno a su destino. Casi seguro acabó en un pelotón de fusilamiento aunque hay quien afirma que sigue vivo en un exilio bucólico.

Este año no he visto ni un recordatorio, ni un documental ni noticia en la televisión sobre esta revuelta que fue muy similar a la de mayo del 68 en París (todopoderoso Pekín eres capaz de borrar lo que hicieron 300.000 personas). Estudiantes y obreros de la ciudad luchando cada uno por sus intereses pero unidos contra el gobierno comunista de Deng Xiaopingh que había iniciado una serie de reformas liberales el mismo año que caía el muro de Berlín.

Las revueltas se iniciaron con el fallecimiento de Hu Yaobang, ministro disidente destituido, y se radicalizaron tras la acusación del gobierno a los estudiantes como creadores de tumultos. La actividad estudiantil se desarrolló gradualmente durante el curso de sus protestas desde quejas contra la corrupción política hasta demandas de libertad de prensa o la reforma del control sobre el Estado por parte del Partido Comunista de China y de Deng Xiaoping, el líder chino.

viernes, 21 de agosto de 2009

La Guerra Civil en color

Yo no sé cuántas veces he visto documentales de la Guerra Civil. Recuerdo que hace unos años me pasé un fin de semana entero viendo la serie documental que la BBC tiene sobre el conflicto. Siempre las imágenes en blanco y negro, claro. Pero rebuscando por ahí me encuentro con esto... Imágenes en color de la Guerra Civil, y ya, es una tontería, pero emociona (o algo parecido a eso). La Guerra Civil Española es fundamental para entender la historia contemporánea mundial. Hay mucha gente que llega a la Guerra Civil a través de las novelas históricas. Es una manera. Aunque creo que hay suficientes textos, textos históricos me refiero (libros), bastante interesantes y amenos en las librerías. Los documentales también ayudan, más que nada, como una buena manera de empezar. Esperemos que esta sea la primera de otras muchas entradas sobre el conflicto.

sábado, 8 de agosto de 2009

La disidencia suicida de Albania

Hablando de historia del comunismo real, muchos son los que tienen una visión uniforme del mismo, como si en todos los países donde este se consolidó después de la Segunda Guerra Mundial se hubiera seguido el mismo modelo. Sabido es que desde un primer momento la Yugoslavia de Tito mantuvo una posición crítica con respecto al dirigismo de Moscú (se llegaron a realizar purgas -las purgas titistas- contra comunistas no alineados con las tesis del mariscal). Mucho más desconocida es la disidencia albanesa. Albania, durante la Segunda Guerra Mundial, fue invadida por los fascistas italianos. El Partido Comunista, liderado por el más que carismático Enver Hoxha, organizó una resistencia feroz contra los italianos y los nazis, y a la derrota de ambos, se hizo con las riendas políticas del país, desarrollando un modelo socialista al dictado de Stalin. Por supuesto, se purgó a todos los cuadros del partido comunista de Albania cercanos a las tesis de Tito (que merecen otra entrada). A la muerte de Stalin, en 1953, y después de la lucha por el poder desatada en el PCUS (Partido Comunista de la Unión Soviética), Nikita Jruschov se hizo con el poder. A partir del congreso del PCUS de 1956 se inició un proceso de reformas en la Unión Soviética y en las tesis del PCUS que Albania, de la mano de Hoxha, rechazó por revisionistas. Es decir, Albania, cuando el resto de países aceptaron la crítica al periodo stalinista y a la visión del leninismo de este, se mantuvo fiel a la ortodoxia político-económica stalinista, alineándose entonces con la China de Mao, y, lo más destacado (por lo que tuvo de suicida), abandonando el Pacto de Varsovia y el COMECON. Esta cerrazón stalinista tuvo un golpe de tuerca en 1978, cuando China reestableció relaciones con EE.UU. y Yugoslavia. Es en ese momento cuando Albania rompe relaciones con China y se queda sola, aislada a todos los niveles, sin ningún tipo de apoyo internacional (básico para el desarrollo de una economía moderna). Una soledad extrema que le costó cara a su pueblo.

Anexo: El antirreformismo albanés

domingo, 2 de agosto de 2009

A cien años de la Semana Trágica (1909-2009)

Se cumplen cien años de la Semana Trágica. El Estado español, ante los ataques por parte de independentistas marroquíes contra intereses del Conde de Romanones en el norte de África, la zona española del Rif, decide aplastar la insurrección mediante una operación de castigo para la cual se empieza a reclutar a jóvenes reclutas, que, ante la imposibilidad de pagar la exención que les permitía eludir la llamada a filas, acababan muriendo como chinches en una tierra, la marroquí, en la que los únicos intereses a defender eran los de los ricos burgueses y aristócratas españoles, el primero de ellos, y como decíamos antes, el Conde de Romanones. Pero el discuro antiimperialista, hilado con el anarquista, en la Barcelona de 1909, provocó una reacción de furia consecuencia de la negativa radical por parte de los trabajadores de la ciudad de mandar a más pobres a morir a África por la bolsa de los ricos. Esta insurrección, que se tradujo también en el incendio de un gran número de iglesias (se consideraba al clero cómplice del estado de las cosas y de aliarse siempre con la injusticia), desató una oleada represiva que acabó con la muerte del pedagogo racionalista, fundador de la Escuela Moderna, Francisco Ferrer i Guardia, considerado por el poder como el responsable último de la rebelión. Espero que os guste.

miércoles, 29 de julio de 2009

Situacionismo y movimiento punk

En este vídeo, que no llega a los diez minutos, se repasa la relación existente entre el situacionismo, una corriente de pensamiento que se transversaliza desde el mundo del arte hasta la praxis política, y el movimiento punk, que, como sabéis, surgió en Gran Bretaña en la decada de los 70. Es interesante saber, y profundizaremos en otras entradas a propósito del tema, que los situacionistas estuvieron en los cimientos de lo que luego sería el mayo del 68 francés, que, como insistiremos, fue mucho menos espontáneo de lo que nos quieren hacer creer, y los situacionistas tenían mucho que ver en ello.

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